El IMC  es un indicador del estado ponderal en adultos que relaciona el peso con la talla.  La idea es establecer una correlación entre el exceso de peso y de adiposidad  con el riesgo cardiovascular y el desarrollo de ciertas enfermedades:  diabetes tipo II, HTA… Porque el problema del sobrepeso y de la obesidad es el exceso de grasa corporal. Sobre todo de grasa abdominal.  

Al IMC se le conoce también  como índice de Quetelet (1796-1874)  matemático y estadístico belga  creador de la fórmula. Posteriormente, ya en el siglo XX,  este índice fue puesto en valor en algunos estudios como método fiable para valorar el estado ponderal en adultos. 

La fórmula para calcular el IMC es la siguiente:        

IMC=Kg/m2

Ejemplo de cálculo: 

  • Datos personales: 90 Kg y 1.65 metros de altura 
  • Cálculo del IMC: 90/(1.65)² = 90/2.72=33.08 kg/m2
  • Interpretación: Obesidad GI

Como se ve es muy fácil de utilizar y por ello es una herramienta muy utilizada en los ámbitos de salud para estimar la relación entre el peso y las posibles patologías relacionadas con un aumento ponderal. Se calcula de forma automática en los programas informáticos que se utilizan para valorar a los pacientes en hospitales y centros de salud. 

En el caso de niños y adolescentes el IMC se valora de forma distinta que en adultos. En este caso  hay que comparar los resultados con  tablas de percentiles.

Los valores para adultos a partir de los 20 años se recogen en varias escalas muy similares entre sí, con ligeros matices que las diferencia. Muy utilizados son los de la OMS (organización mundial de la salud) o, en España,  los de la SEEDO (Sociedad española para el estudio de la obesidad) 

VALORES DEL IMC (SEEDO 2007)

GRADOS IMC – Kg/m2  
Sobrepeso I 25 y 26,9
Sobrepeso II 27 y 29,9
Obesidad I 30 y 34,9
Obesidad II 35 y 39,9
Obesidad Mórbida III 40 y 49,9
Obesidad Extrema IV > de 50

Sin embargo el IMC, por sí mismo,  no es suficiente para facilitarnos toda la información necesaria en la valoración ponderal.

El IMC no discrimina entre masa muscular y grasa por tanto no valora la composición corporal. Es decir, solamente con este índice, no podemos saber cuánto peso supone la grasa, el músculo, el hueso o el agua. Y como no mide la grasa tampoco valora cómo se distribuye en el organismo. Y esto es importante porque la grasa abdominal es la que más se relaciona con patología cardiovascular. Y por tanto es importante poder medirla. 

Esto puede suponer un problema en sujetos que tengan una masa magra grande como deportistas o culturistas. Puede ser que reflejen un IMC elevado pero no pueden ser clasificados como sujetos con sobrepeso u obesidad ya que la obesidad es un exceso de peso a costa del tejido graso. No presentarían, a priori,  los riesgos de salud derivados de un exceso de adiposidad. Aunque esto no quiere decir que, por ello, sigan un patrón saludable de alimentación. 

También podemos encontrarnos con personas en normopeso que pueden tener porcentajes altos de tejido adiposo. Con lo cual técnicamente están en normopeso pero el riesgo derivado del exceso de grasa está presente.

En cuanto al sexo el IMC tampoco distingue entre hombres y mujeres cuando en realidad las mujeres tienen más grasa que los hombres. 

Tampoco tiene en cuenta la edad. Y sabemos que con la edad se modifican los compartimentos corporales aumentando la grasa y disminuyendo la masa magra.

IMC SEGÚN LA EDAD   (NRC (National Research Council) USA.1989

Edad en años IMC – Kg/m2  
19-24 19-24
 25-34 20-25
 35-44  21-26
 45-54  22-27
 55-65  23-28
> 65 24-29

OTROS PARÁMETROS COMPLEMENTARIOS DEL IMC

  • Perímetro de la cintura (PC)

La medición de la cintura es una buena forma de estimar la grasa intra-abdominal. Este parámetro, sencillo y accesible, tiene un valor alto para estimar las posibilidades de desarrollar enfermedades asociadas a la grasa abdominal que es la más dañina. Como indicador de riesgo cardiovascular el PC es muy fiable.

Presenta el problema de todas las mediciones que es la variación entre las distintas mediciones, incluso tratándose del mismo medidor. Aun así es un parámetro muy útil. La cintura se mide en el borde superior de la cresta iliaca, utilizando  una cinta métrica no extensible y después de una espiración.   

Umbrales de riesgo 

National Institute of Health (NIH) USA

 Hombres 102 cm 
Mujeres  88 cm 
  • Indice cintura-cadera (ICC)

El índice cintura cadera (ICC) es una medida antropométrica muy sencilla que valora la grasa intrabdominal. Se usa, como el perímetro de la cintura, para valorar el riesgo cardiovascular asociado a la grasa abdominal y posibilidad de desarrollar enfermedades como diabetes, HTA, dislipemia….

Su uso en la práctica clínica  es inferior al  perímetro de la cintura ya que implica una nueva medición y los problemas derivados de todas las mediciones:   la variación entre mediciones. 

La fórmula es sencilla: se trata de dividir el perímetro de la cintura entre  el perímetro de la cadera que se mide a nivel de los glúteos. La OMS establece valores normales  de aproximadamente 0,8 para mujeres y 0,95 en hombres. 

  • Bioimpedancia eléctrica

Este es un método más sofisticado y menos accesible que los anteriores. Requiere de un equipo más o menos caro que contiene un software con fórmulas incorporadas para calcular la grasa, músculo y agua del organismo. 

Es un método muy fiable para evaluar la grasa corporal y su distribución en el cuerpo sin ser invasivo. También muy bueno para hacer el seguimiento cuando se hace un tratamiento para bajar de peso. Muchas veces no se reflejan grandes cambios en el peso total pero con una bioimpedancia podemos  ver que  han bajado los porcentajes de grasa y han aumentado los de  músculo. Y esto es muy positivo. 

Naturalmente deben utilizarse equipos  profesionales y homologados. Hay balanzas de uso doméstico pero su fiabilidad es muy baja.

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